Fundamentos metodológicos

Fundamentos metodológicos

Monarca ha elegido dos marcos metodológicos de referencia que en su combinación nos distinguen como institución y que nos muestran maneras concretas de acercarnos a los propósitos que nos hemos planteado.

Dichos fundamentos actúan de manera interrelacionada y son:

Enseñanza para la Comprensión

Educación Personalizada

 

Educación para la Comprensión

El modelo conceptual de la Enseñanza para la Comprensión (EpC) surge en 1998 de la experiencia del Proyecto Zero, unidad de investigación y extensión de la Universidad de Harvard, en EUA.

Considera el conocimiento como una construcción humana y como herramienta cultural para la resolución de problemas de la vida cotidiana, la toma de decisiones y el despliegue de la creatividad personal indispensable para incidir en el mundo y transformarlo.

La comprensión, desde la EpC, se verifica por medio acciones observables, que tienen como resultado un producto tangible asociado con las formas de trabajo de la disciplina que se está aprendiendo, como una medición, un ensayo, un informe, un modelo o artefacto, o la solución de un problema. Los estudiantes demuestran su comprensión cuando son capaces de ir más allá de la acumulación de información y realizan desempeños que son valorados por las comunidades en que viven. Asumiendo además que para una buena enseñanza, no bastan nuevos conocimientos, es imprescindible que podamos hacernos nuevas y buenas preguntas.

El enfoque EpC implica que el docente esté interesado por el contenido que se está trabajando, que conozca profundamente a sus alumnos y que conozca sobre el área que se está aprendiendo. Es una estructura firme que ofrece la posibilidad de hacer realidad el deseo de una genuina educación que integre el pensar, el sentir y el actuar, más allá de uno mismo. De cada educador, de cada aprendiz, depende su realización profunda.

 

Educación Personalizada

Dentro de la Educación Personalizada se concibe al hombre como un ser profundamente individual y eminentemente social que nace inacabado y por naturaleza tiende a crecer, a desarrollarse y a progresar. Desde esta perspectiva, ser persona es una conquista que se logra con esfuerzo, teniendo la posibilidad de ser cada día mejor de lo que está siendo.

En principio, supone la creación de un ambiente de trabajo que estimule el descubrimiento y desarrollo de todas las capacidades del alumno, favoreciendo procesos de autoconstrucción de aprendizajes. Requiere organizar todas las actividades escolares sobre la base del trabajo y de la libertad personal y responsable de cada alumno. Obliga a pensar en una comunidad en la que los alumnos estén dispuestos a colaborar por el bien común participando de manera creativa y reflexiva, en comunicación y respeto.

La rutina diaria es un marco de referencia constante que permite al niño comprender el tiempo del trabajo como una secuencia predecible de acontecimientos que le ofrece una secuencia clara de planeación, ejecución y revisión. Esta secuencia involucra a los niños en un proceso que les ayuda a explorar, diseñar, llevar a cabo proyectos y tomar decisiones sobre su aprendizaje. A partir de la rutina diaria se establecen ocasiones para el trabajo personal, de grupos pequeños y de grandes grupos; tiempo para trabajar dentro y fuera del salón de clases, etcétera.