Los aprendices de primer grado realizaron “el árbol de la vida”, una actividad con el objetivo de que comprendieran la interdependencia entre los seres humanos, los animales y las plantas. Los niños representaron esta conexión al dibujar y colocar diferentes animales en el árbol. Al final, lograron reflexionar sobre la importancia de cuidar la naturaleza y se generaron ideas concretas para proteger el medio ambiente y a los animales.
¡Manos a la siembra!
Como maestra en Monarca, me llena de esperanza compartir el impulso de “Manos a la siembra”, una iniciativa que retoma los esfuerzos de nuestra comunidad por sensibilizar a los niños hacia el cuidado del planeta y los orienta hacia una experiencia constante y...








